No hay lobby
Tras un parón de unos meses hemos decidido retomar la actividad en la búsqueda de una solución que devuelva los derechos a los pescadores submarinos, y al ponernos al día revisando las comisiones y ponencias de pesca del Parlamento de Canarias nos hemos encontrado algo realmente asombroso:
El 13 de febrero del presente año, en la comisión de pesca, intervenía el gerente de Canarias Seafood, una empresa local que se dedica a la venta de pescado. En esta comisión se exponía la posibilidad de poner en marcha un negocio nuevo para vender atún basado en el sistema de cerco que ya existe en el Mediterráneo y en muchos otros lugares del mundo.
Podemos ver la intervención en el siguiente enlace:
Básicamente se trata de cercar atunes para conservarlos mientras se alimentan y se engordan para irlos vendiendo bajo demanda, algo que parece tener todo el sentido del mundo para vender el atún con los precios adecuados en el momento adecuado. Esto además parece que podría paliar el problema que está pasando en Canarias últimamente, donde la flota pesquera no está cogiendo la cuota que Canarias tiene asignada. El atún se pesca por cuota anual, por lo que la explotación de los recursos está garantizada
Cuando el turno de palabra ha llegado a los políticos, la presión del lobby ha llevado a ver algunas intervenciones inverosímiles y absurdas donde podemos destacar, una vez más, a Mario Cabrera. Parece que lee un documento redactado por José Jaime Pascual, el filósofo que estuvo a sueldo de la Federación Regional de Cofradías haciendo informes, con un texto manipulado, tergiversando el objeto del negocio y llegando a insinuar que el pienso (que no comen los atunes) contamina el fondo marino entre otras muchas cosas. Lo mejor es que cada uno lo vea para que saque sus conclusiones, les dejamos la intervención por aquí:
Aparece un empresario que trae una solución, que afirma que los atunes son un negocio rentable frente a un sector que afirma tener cada vez más problemas: necesita ayudas por no ser rentable, no es capaz de capturar su cuota de atún, afirma el trabajo no es atractivo y no tiene relevo generacional… ¡Y algunos de los diputados del Parlamento de Canarias lo machacan en vez de mostrar curiosidad y respeto por esta persona! La intervención de Mario Cabrera es irrespetuosa, y además, manipulando la información y mezclando datos con otras modalidades y otras zonas de pesca para hacer ver peligros que no existen.
La indignación del empresario es totalmente comprensible y le dedica los 10 minutos de réplica a poner en su sitio a Mario Cabrera. La intervención no tiene desperdicio, destripando cada uno de los absurdos argumentos del político de Coalición Canaria:
Esta es la realidad de la política pesquera en Canarias, el lobby de la pesca artesanal hace tanta presión sobre los políticos que se ven estos bochornosos espectáculos en la sede legislativa de todos los canarios.
Cuando se habla de poner una pesca experimental en marcha es la propia Consejería la que debe ponerlo en marcha y liderarlo para conseguir las autorizaciones necesarias. No interviene el Parlamento, así que debe ser Narvay Quintero, de Coalición Canaria como Mario Cabrera, quién facilite la prueba de esta actividad. Queda en evidencia que el Consejero a su vez quiere eludir cualquier responsabilidad que le corresponde porque también está sometido a la presión que le hace la pesca artesanal.
Así es como se demuestra, una vez más, cuál es el problema de la pesca recreativa y la pesca submarina en Canarias: Las presiones del lobby de la pesca comercial a los políticos en Canarias provocan los desagravios e injusticias a la hora de repartir los derechos sobre los bienes públicos, como son los recursos marinos canarios de la pesca. Recordemos que de manera recreativa los canarios NO PODEMOS CAPTURAR ATÚN ROJO para autoconsumo, pese a ser un bien de dominio público y no tener dueño, según la propia legislación española. Esto se ha hecho así precisamente por las presiones que reciben los legisladores.
Esto no acaba aquí, luego existe una segunda comisión donde convocan a los representantes del lobby: las federaciones de cofradías, que analizaremos pŕoximamente porque tampoco tiene desperdicio.















